La destitución de Tomás Gómez como candidato socialista a la Comunidad de Madrid por el presidente del PSOE, Pedro Sánchez, se entiende promovida por tres razones, si bien todas ellas responden a cálculos electorales: (i) como demostración de poder de Pedro Sánchez (ii) debido a las negativas perspectivas que le auguraban los sondeos (iii) para continuar con su labor regeneradora dentro del partido. A pesar de estas poderosas razones, el líder socialista ha sido criticado por las formas y por el tiempo político. La idea de que Ángel Gabilondo sustituya a Gómez sin duda supondrá un buen “gancho” para atraer electorado, si bien el ex ministro de Educación no es militante del partido, por lo que el PSM tendría que explorar la fórmula concreta para validar su candidatura.
En Cataluña el panorama es bien diferente. Mientras en Madrid sigue habiendo dos fuerzas principales, en Cataluña existe una variedad de partidos de izquierdas que han sumado sus fuerzas en una sola candidatura: “Barcelona en Comú”. A su vez, los partidos nacionalistas CiU y ERC siguen actuando simultáneamente como socios en la cuestión de la independencia y competidores en todo lo demás. Cabe destacar que Artur Mas en calidad de presidente de CiU, no ha salido especialmente perjudicado tras comparecer en la comisión de investigación sobre el llamado “caso Pujol”, pues ha mostrado firmeza en sus argumentos y resistencia política.